Educando en el deporte con valores

Los alumnos del Grado Superior TSEAS, dentro del ciclo de encuentros con profesionales que se vienen celebrando desde 2020, tuvieron recientemente un encuentro con Jesús Abad, Alumni Tajamar y licenciado en INEF (Ciencias de la Actividad Física y del Deporte). Con estos encuentros se intenta que los jóvenes descubran la importancia de educar en un deporte con valores.

Jesús es atleta semiprofesional de Marcha, disciplina en la que ha cosechado algunos premios: campeón de España por comunidades y tercero de España Junior de segundo año, entre otros. Compagina su trabajo como entrenador personal en el colegio San Ramón y San Antonio.

Deporte, sí. Valores, también

En la entrevista que le hicimos, Jesús nos recordaba en primera persona cómo aprendió un deporte con valores en Tajamar, lo que le ayudó en su desarrollo personal y profesional. De hecho, hablando de su experiencia, dijo a los alumnos de TSEAS que siempre es bueno hacer planes de futuro realistas. “A mi me encantaban las matemáticas y la física -comentaba- por eso pensaba que si el deporte no salía bien siempre tenía una segunda opción. Está bien pensar que quieres ser atleta y vivir de ello. Pero siempre hay que tener una segunda vía.

Como todo en la vida es bueno tener un plan B. De hecho, hasta los buenos atletas siguen formándose en otras áreas, quizá para evadirse de la rutina, y aprender cosas nuevas. Siempre es bueno’’. Lo que sí tenía claro era que el deporte, fuera como profesional o no, siempre estaría presente en su vida. Por ello decidió decantarse por estudiar INEF (Ciencias de la Actividad Física y del Deporte).

Deporte con valoresJesús (a la izquierda en esta foto), empezó desde pequeño con Lázaro Linares, un entrenador del Tajamar con mucha experiencia, del que dice que ‘‘me enseñó a motivarme. Dedicaba mucho tiempo a enseñarme, tenía mucha experiencia en todo este mundo y eso fue un plus. Me lo enseñó todo en este campo. Él fue mi guía humano’’. Lázaro Linares fue el descubridor del marchador Chuso García Bragado, campeón del Mundo 50Km Marcha en 1993 y el deportista con más participaciones olímpica (8) de la historia.

Jesús conoció luego a Carlos Heras. En él encontró a un compañero y un amigo fiel, que le acompaña a todos los campeonatos sin importarle horarios. Ahora bien, Jesús ha tenido claro que sin el apoyo de sus padres no hubiese conseguido nada. Ellos fueron su apoyo constante y los que ‘‘le ponían las pilas’’ cuando se despistaba. 

Forjando el futuro a través del deporte

Toda su trayectoria no ha sido fácil. Este marchador semiprofesional -que ahora corre para el Atlético Salamanca Caja Rural-, contaba que gran parte de su vida la ha dedicado a entrenar, y eso en cierto modo ha sido un sacrificio para con otras cosas: ‘‘Recuerdo que, cuando salía de clase, entrenaba todas las tardes, mientras veía que otros amigos míos se iban de fiesta o hacían planes más ociosos, y -añadía “pero estoy orgulloso de mi elección, no me arrepiento, he aprendido cosas que a otros quizá les llegarán más tarde”.

Jesús Abad: “he aprendido cosas que a otros quizá les llegarán más tarde”

A día de hoy, Jesús sigue entrenando todos los días en el Centro de Alto Rendimiento con José María Quintana, el mejor de España en la disciplina de Marcha. Con él sigue trabajando y reconoce que le queda mucho por aprender, para crecer como persona y como profesional: ‘‘Me quedan por aprender muchas cosas. Este deporte, como muchos otros, requiere tener mucha cabeza y dedicación. Comer bien, tener buena salud. Yo sigo intentándolo todos los días. El camino se construye cada día que pasa’’.

Jesús tenía un sueño y hoy sigue cumpliéndolo.  El modo de aprender el deporte con valores en Tajamar le ayudó a encontrar su pasión. La Marcha, y el deporte en general, han construido su estilo de vida. Sus padres siempre han sido sus alas para que volara alto. Sus entrenadores son y serán los mejores mentores que uno pueda desear. Y él, es un ciudadano de este mundo que ayuda a otras personas mediante el deporte a forjar un motivo para levantarse todos los días y seguir adelante.

Jesús tenía un sueño y hoy sigue cumpliéndolo